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[El Rincón Español]

Quemar la Biblioteca

El gobierno holandés destruye archivo gay y promete realizar detenciones masivas

The Guide, febrero de 2001

 El dr. Edward Brongersma - ¿compadeciéndose con el dr. Magnus Hirsjfeld en el cielo?

En Berlín en 1933, una ataque nazi acarreó la muerta rápida en una hoguera al pionero del  archivo de los derechos de los homosexuales Magnus Hirschfeld. Los nazis dijeron que querían  proteger a los niños y la moral pública. El año pasado, la policía holandesa se apoderó del núcleo del archivo de la Fundación de Brongersma por las mismas razones -- pero en vez de quemar los documentos, las autoridades holandesas los están estudiando detenidamente y  compilando una lista de personas en todo el mundo para avergonzarlas, detenerlas, y juiciarlas.

A finales de octubre, la policía realizó se segunda redada la Fundación Brongersma -- que tenía su sede en una mansión en una zona elegante de Haarlem, cerca de Amsterdam. La redada tuvo lugar poco después de que un tribunal holandés sancionara una incautación la policial del archivo unos meses antes, en que las autoridades se apoderaron de docenas de cajas de relatos y fotos personales. Una comisión consultiva designada por el procurador concluyó que el material no tiene valor científico. Sin embargo, el 5 de octubre, un tribunal permitió la incautación del mismo en una resolución que hilaba demasiado fino: cuando Brongersma estaba reuniendo el material, el tribunal dijo que la fundación  no era una empresa científica seria, aunque lo sea  ahora.

Después de examinar los escritos y las fotos, los procuradores anunciaron que habían identificado centenares de hombres que habían estado involucrados -- en su mayoría hacía años -- en relaciones homosexuales con chicos jóvenes, y que tenían las pruebas necesarias para  poner en marcha unas 40 acciones judiciales. Se espera una serie de redadas y detenciones en toda Europa -  con la probable ayuda de Interpol. 

 

Patricio encarcelado

Durante décadas, el dr. Edward Brongersma había estado solicitando documentación sobre las  relaciones pederastias para que fueran mejor comprendidas por la posteridad. Brongersma había establecido su fundación hacía 20 años con una biblioteca que ha llegado a tener la magnitud de  20,000 volúmenes, , y a una donación para establecer un fondo para la investigación.

Hijo de una familia preeminente, Brongersma había sido elegido para el Senado holandés en 1946. En 1950 fue encarcelado durante nueve meses por tener sexo con un chico de 16 años. Su restitución y regreso públicos al Senado marcaron la creciente tolerancia holandesa hacia los gays.  Prosiguió a servir el Senado durante 18 años, y llegó a ser presidente del Comité de Justicia. Más tarde, trabajó en la Facultad del Instituto de criminología de Utrecht, y en 1975 la reina le concddió el título de sir.

Brongersma tenía 86 años cuando murió en 1998 -- como resultó, en un suicidio médicamente asistido. Estaba desanimado por la muerte de un viejo amigo y la derrota que sufrió en la televisión holandesa discutiendo sobre la diferencia entre la violencia sexual y las relaciones  consensuales. Ese programa se realizó en tiempos de indignación pública debida al escándalo sobre Dutroux en Bélgica -- un caso que abarcaba el secuestro, la violación, y el asesinato de cuatro muchachas adolescentes. Después de haber aparecido en la televisión, los vecinos apedrearon su hogar, rompiendo las ventanas.

Con la muerte de Brongersma, el control de su fundación pasó a una comité de tres hombres, lo cual rápidamente conllevó riñas. Hubo disputas sobre los registros y las finanzas. Pero el problema fue el deseo de dos miembros del comité a destruir lo más frágil  y único del archivo:  los relatos personales y la documentación que Brongersma había estado recopilando durante  décadas por medio de contactos en todo el mundo. Los miembros del comité Frits Wafelbakker, un pediatra que había estado anteriormente en el Ministerio de Salud, y Cees Straver, ex-presidente del Instituto de Neerlandés de Investigación Sexológica, preocupados de  que los relatos  -- muchos de ellos repletos de fotos -- violaran una nueva ley holandesa que prohibe la posesión de imágenes sexuales de menores, así que como otra ley, que Wafelbakker ayudó a escribirr, que exige los médicos y otro profesionales informen la policía sobre los casos de sexo ilegal con menores de edad.

Como fundación  educativa pública, cabía pensar que el archivo de Brongersma tuviese  inmunidad. Sea como fuera, el tercer miembro de del comité , Lex van Naerssen, catedrático de  psicología en la Universidad de Utrecht, se opuso a la destrucción, viéndola como una traición de los deseos de Brongersma y un insulto a la conservación histórica. Se dice que impidió a sos compañeros del comité el acceso al archivo.  Straver y Wafelbakker echaron a Van Naerssen del comité por mayoría de votos, y en 1999, recurrió a la justicia protestando contra esa decisión. La batalla judicial llamó la atención de los medos de comunicación y las autoridades de los Países Bajos sobre el contenido erótico del archivo.

La policía sobrevino y selló el archivo en agosto 1999, y los procuradores empezaron el trabajo preliminar colocaron para las redadas el año pasado.

 

Crímenes sin víctima

De momento, el procurador de Haarlem dice no formulará cargas contra los miembros del comité, con el dudoso motivo de que ellos no sabían lo que estaba en el archivo. Pero las historias sexuales que cotienen y que la policía está catalogando en el ordenador, la ha puesto en la pista de muchas "aves de presa y víctimas."

Está por verse el éxito que tendrán los procesos provenientes de la redada. En la mayoría de los casos, las relaciones descritas tienen muchos años de edad, y en el caso de que alguien se hubiese sentido victimizado, habría tenido ampliamente tiempo para  quejarse hasta ahora. Pero dependiendo de las leyes locales, la falta de cooperación de parte de las víctimas  de hache mucho tiempo puede que no presente ningún obstáculo a la policía sexual.

Mientras tanto, la policía está estudiando minuciosamente el diario que Brongersma mantuvo desde que era adolescente, y está propagando a los medios de comunicación detalles salaces de sus notas privadas de contenido erótico. Los contactos diarios de Brongersma desde hace están  registrados en sus diarios, a veces en código, y la policía está empeñada en descifrarlo. Cree poder dar con centenares de gente en el Países Bajos y miles a escala mundial que supuestamente  formaban parte de "la conspiración" de Brongersma.

En una compilación curiosa, el juicio que tuvo lugar en octubre contra el médico  que prescribió la sobredosis fatal de Brongersma en 1998, de declaro que el malestar psicológico no era motivo suficiente para asistir un suicidio. El médico  fue declarado no culpable, sentencia considerada como una ampliación más a las normas ya liberales sobre la eutanasia en los Países Bajos. ¿Se habría llegado a la misma decisión en el caso  de una persona que no hubiese sido públicamente vilipendiada?

La Fundación de Brongersma existe todavía, aunque sin la colección de relatos personales. Se  dice que se desposará de la mansión y su biblioteca restante, y que empleará sus fondos para la investigación sobre la sexualidad juvenil. El dinero disponible depende de que si las autoridades fiscales de los Países Bajos declaran la fundación científica o no. Este puede exceder los 4 millones de dólares , aunque la posibilidad de la fundación de una subasta, visito el escándalo producido, es poco probable.

Van Naerssen fue alejado del comité de la fundación y, más tarde, tuvo un derrame cerebral. 

 

Haciendo cola en la guillotina

Una carta al redactor de Trouw, un diario holandés, observó que cuando los sodomitas eran  quemados en la hoguera en la edad media, el parte judicial era  quemado con ellos -- privando las generaciones futuras de la posibilidad de comprender el acto. Las redadas del caso Brongersma nos llevan a plantear la pregunta de que si la sexualidad juzgada como criminal puede ser documentada para la posteridad. El autor de la carta fue una de las escasas voces que protestaron contra la destrucción de archivo, que fue enfrentado con un silencio general de parte de los  historiadores y preservadores holandeses.

Con el escándalo de Dutroux todavía retumbando, "hay un ambiente de que si te arriesgas a abordar este asunto estás muerto," dice un activista.

"Pienso que el estado no debe ser el único a juzgar este asunto,," sostiene Dan Healey, historiador en la Universidad de Swansea, que ha escrito sobre la destrucción de registros psiquiátricos en la Unión Soviética. "En principio, si unos académicos han reconocido el valor científico del material, éste debe ser conservado. Las prácticas sexuales constituyen una construcción social y cambian con el tiempo. Por lo tanto, es importante adoptar unos criterios de la evaluación para cualquier  material que no refleja excesivamente los prejuicios sexuales de nuestra propia era."

"La documentación de la sexualidad minoritaria es muy importante, porque nos dice algo acerca de la organización más amplia de la sociedad sexual," añade Brian Pronger, profesor en la Universidad de Toronto, en el programa de estudios de diversidad sexual. "La sexualidad no es de interés únicamente por motivos lascivos. Borrar las huellas de esa porción de la vida es borrar una gran parte de la realidad."

Ahora que los holandeses están ante una posible sasa de brujas my severa, no les queda más remedio que esperar la justificación de las genarationes posteriores. 

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