Sobre mujeres, amor y otras cosas

Anónimo

Artículo de autor anónimo publicado originalmente en esperanto en 2004 en el sitio web Miresperanto.ru.

URL: http://miresperanto.com/personajhoj/pri_virinoj_ktp.htm

Traducción: Julio Pino

A continuación encontrará pensamientos sobre mujeres, amor, etc., que pueden escandalizarle. Pero no se precipite a juzgar y poner etiquetas. Tenemos derecho a pensar y expresarnos libremente, ¿no es así? Y no hay que olvidar que los pensamientos que hacen avanzar a la humanidad suelen provocar las protestas y la indignación de algunas personas. De otra manera, el progreso sería un paseo fácil, pero no es así...

Probablemente, sobre ningún tema se tienen tantos prejuicios como sobre los temas relacionados con el amor y el sexo. No es de extrañar, pues tales temas nos incumben a todos, y son lo más importante para la nueva era que se avecina: la era del Amor. Y las personas, al mostrar su postura al respecto, demuestran si ya están listas para entrar en la nueva era o no.

El cristianismo enseña que

  • «Dios es Amor» y que
  • «el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios».

¿Acaso no significa eso que la verdadera Religión consiste en que las personas se amen unas a otras y traten a los demás como imágenes de Dios? En efecto, todas las personas jóvenes y sanas son muy hermosas e inspiran amor por ellas. Deben amarse y adorarse mutuamente, y cuando eso ocurra, «el Amor y la Verdad reinarán sobre la Tierra».

Aun los fanáticos religiosos que creen en diferentes dogmas siguen inconscientemente esa Religión verdadera y cumplen sus mandamientos, como resultado de lo cual les nacen hijos. Un hijo es corona y bendición por llevar a cabo el principal y más sagrado rito de la Religión verdadera.

Pero si, como hemos dicho, el sexo es un ritual sagrado, ¿qué es entonces la pornografía? La pornografía son imágenes de personas desnudas (creadas a imagen y semejanza de Dios) y de sus actos sagrados de unión física; por lo tanto la pornografía son imágenes sagradas, en otras palabras, ¡iconos!

Existe la opinión ampliamente extendida de que la pornografía humilla a la mujer, de que sólo la muestra como un «trozo de carne», como un objeto inanimado para complacer al hombre. Pero eso no es cierto. Las bellas imágenes eróticas muestran a la mujer como un ideal angélico de belleza. Al ver la foto de una mujer desnuda, el hombre mira en primer lugar su cara; si la cara es bella, toda la figura provoca entonces admiración.

Pero la cara es de hecho el espejo del alma. Por lo tanto, el alma es lo más importante para el hombre. En segundo lugar, el erotismo no es algo que los hombres impongan a las mujeres, ¡no! El erotismo es una creación de las mujeres, y son precisamente ellas las que toman la iniciativa en esta esfera de la vida. Las mujeres son las que cazan y los hombres la presa, y no al revés, como muchos creen erróneamente.

El erotismo y la pornografía no son contrarios a la religión verdadera, ya que enfatizan una ley primordial que Dios o la naturaleza han dado a los hombres.

Algunos creen que desenmascarar el acto sexual en forma de pornografía despoja a las relaciones íntimas de su secretismo romántico. Pero en realidad es precisamente la ocultación del acto sexual lo que lo despoja de romanticismo y lo hace parecer algo sucio e indecente. Las bellas imágenes eróticas romantizan el amor, lo elevan al nivel de una ciencia, de un arte, incluso de una religión. Y el secretismo siempre permanecerá, ya que el acto sexual siempre contendrá el Gran Secreto de la unión de los dos elementos principales...

En un foro en lengua rusa del diácono Kuraev se debatió si el sexo oral (chupar la polla y lamer el coño) es compatible con el cristianismo. Hay sacerdotes que lo prohíben estrictamente. Sin embargo, no es más que su opinión personal. El cristianismo no prohíbe las caricias de ningún tipo si éstas se dan entre cónyuges legales.

Algunos cristianos predican que el acercamiento íntimo entre los cónyuges debe tener como único fin el tener hijos. Predican que hay que evitar todo placer intencionado, besarse «con labios secos», no enseñarse el uno al otro sus partes íntimas, y menos aún excitarlas con la mano ni con la boca. Pero es precisamente una actitud así la que es puramente física e inanimada; en efecto, son precisamente los animales los que realizan el acto sexual con el único fin de tener crías. El amor humano se diferencia del de los animales en que no es sólo un medio, sino también un fin en sí mismo.

Si se prohíbe el sexo oral, entonces, por lógica, también hay que prohibir los besos. De hecho, en cierto sentido, la boca pertenece a los órganos sexuales (así lo enseña el Kamasutra), y los besos son una especie de acto sexual.

En realidad, existen cuatro tipos principales de acto sexual entre hombre y mujer:

  • (1) cuando éstos se besan;
  • (2) cuando el hombre lame a la mujer entre las piernas;
  • (3) cuando la mujer acaricia con la boca el órgano sexual del hombre; y
  • (4) el acto sexual usual.

El acto (1) es un preludio a otros actos. Los actos (2) y (3) todavía no están generalmente aceptados, y en algunos lugares están incluso prohibidos, al ser considerados como «perversiones».

A propósito, la palabra «perversión» (y la palabra rusa «razvrat») proviene de una postura en la que el hombre y la mujer no yacen frente a frente, sino girados, para realizar los actos (2) y (3).

Así como el cuerpo de la persona es el templo de la religión verdadera, los órganos sexuales son el altar de dicho templo. Se trata del lugar más sagrado del cuerpo, y por eso se oculta a las miradas ajenas, evitando así su profanación. Pero si a nuestro lado sólo tenemos personas queridas y nobles, la necesidad de ocultar el «altar» desaparece.

La ignorancia de los esperantistas sobre cuestiones sexuales es asombrosa. Al escribir en un foro que a las mujeres les gusta chupar el pene y que la semilla del hombre es útil para el organismo femenino, ¡algunos se rieron y burlaron de mí!

La semilla del hombre no pertenece a los fluidos excrementales, sino que es una sustancia tan valiosa como la leche femenina. Ni siquiera puede ser de otra forma. ¿Acaso pueden las personas provenir de la inmundicia? La semilla es lo más valioso que hay en todos los seres vivos.

El «Reino de Dios» está dentro de nosotros mismos. La felicidad está en nosotros mismos. Sólo el hombre puede hacer feliz al hombre. Para este propósito están las personas divididas en hombres y mujeres. Un ser del otro sexo es ideal para el amor.

Pero a las personas les resulta muy difícil volver a sí mismas. Están dispuestas a buscar las causas de sus desgracias en cosas como la política o la economía, pero no en sí mismas, no en su propia manera equivocada de vivir.

En algunas fuentes esotéricas, a la época futura se la denomina «Era de la Mujer», pero tal vez sería mejor llamarla «Era del Amor». Durante la época futura, la ocupación principal en la vida de las personas será amar, disfrutar del sexo y educar a los hijos. Y en estas cosas la mujer tiene más experiencia que el hombre, cuya tarea se dirige normalmente «hacia fuera». Por eso la mujer ocupará por derecho el lugar más honorable en la vida, y eso compensará la dominación secular de los hombres.

La lucha contra la Era venidera de la Mujer (incluyendo la lucha contra el erotismo y la pornografía) es una manifestación de la feneciente era masculina, en la que todo lo relativo al sexo ha sido ocultado y casi prohibido...

Una de las vías hacia el progreso es el naturismo (el nudismo). Como se puede comprobar, en muchos países es algo permitido y de lo más normal. Pero no completamente. En primer lugar, no se permite estar desnudo en un espacio común, entre personas vestidas.

  • (Por cierto, ¿qué habría de malo en que las gimnastas y otras deportistas compitieran al desnudo? Para ellas hasta sería más cómodo, y para los espectadores más agradable. A todo esto, gimnasia proviene de la palabra griega gimnos, que significa «desnudo»)

En segundo lugar, aunque existe el nudismo familiar, en el que los adultos se hallan junto a los niños, las fotos de niños desnudos están sin embargo casi prohibidas. En Internet se pueden encontrar fotos de nudistas en abundancia, ¡pero prácticamente no hay fotos de niños! ¿Por qué?

Hay que saber que las fuerzas oscuras odian y temen a los niños. Éstas desean ocultar todo lo mejor de los niños, para hacer de ellos nuevos oscurantistas. Por eso en ciertos lugares existe una gran histeria debida a la desnudez infantil, que es el estado más normal en un niño. Ésta llega al paroxismo cuando hay quien está dispuesto a juzgar a una mujer por haber fotografiado a sus propios hijos en la bañera, o a juzgar a una chica de quince años por haber enviado mediante correo electrónico su propia foto desnuda. ¡Todo eso se hace bajo el pretexto de la lucha contra la «pornografía infantil»!

Un niño desnudo provoca sentimientos de amor y de simpatía. Pero eso es precisamente lo que no quieren las fuerzas oscuras. Su objetivo es que los niños reciban tan poco amor como sea posible. Sólo entonces crecerán siendo salvajes y crueles.

Los esperantistas no son más progresistas en este sentido que el resto de personas. He aquí un ejemplo: cuando un esperantista creó la lista de correo «esper-erotik» para debatir sobre este tema y puso la inocente foto de dos niñas de unos diez años desnudas, se encontró con un «compañero» que de inmediato y sin previo aviso envió una denuncia a Yahoo, por lo que Yahoo cerró el «account» del administrador.

A los que luchan contra la desnudez infantil les caracteriza una extraordinaria crueldad, síntoma propio a todos los oscurantistas. No se detienen ante nada a la hora de obligar a otras personas a vivir según su moral.

Sin embargo, los propios niños piensan de otra manera. Ellos se encuentran estupendamente en los campamentos naturistas. La apariencia desnuda de la gente sólo despierta en ellos los mejores y más puros sentimientos. Los niños pertenecen al futuro. Saben que en ellos no hay nada feo, nada vergonzoso. Es más, hay un gran número de sitios web de niñas desnudas. Las niñas de estos sitios son muy hermosas y posan con gusto evidente. En efecto, están haciendo algo muy útil: nos recuerdan que Dios todavía no ha perdido la ilusión en los hombres y que en el mundo existe algo digno de amor y de adoración. Pero esos sitios son considerados «ilegales», son perseguidos con más severidad que los de los terroristas, son especialmente infectados con virus informáticos para dañar a sus visitantes... ¡Qué estupidez!

Los niños (y especialmente las niñas) necesitan ser amados. Porque si durante su infancia reciben suficiente amor y caricias por parte de los adultos, crecerán siendo bondadosos, tranquilos y felices y podrán, a su vez, criar a niños como ellos. Y eso acercará el advenimiento de una era de felicidad.
Si un niño no recibe suficiente amor, no se desarrolla correctamente y hasta puede enfermar física y mentalmente

  • (por otra parte, ¿qué es la crueldad, si no una enfermedad del corazón?).

La necesidad de ser amado es la necesidad psicológica más profunda de un niño. Y no sólo necesita amor emocional, no sólo necesita palabras de amor, sino también dulces caricias, besos... Las normas morales contemporáneas permiten sólo de manera muy limitada que los adultos (sólo los padres) acaricien a los niños.

Por ejemplo, en los orfanatos se llega a prohibir terminantemente que los cuidadores/as toquen a los niños. Se alega que es para evitar la pedofilia, pero el resultado es que los niños experimentan un déficit de amor. Y en una situación como ésa el niño ejecuta un programa de autodestrucción: empieza a fumar, a beber, a usar narcóticos. Es lógico: quien no es amado, no debe vivir mucho tiempo. El principal remedio para evitar que los niños se inicien en el tabaquismo y la bebida es ¡amarles!

La vida evoluciona en tal dirección que en el futuro, probablemente, lo que se denomina «pornografía infantil» y «pedofilia» estarán permitidas. Todo — y entre otras cosas la evolución tecnológica — hace avanzar a la sociedad hacia eso. A las personas no se les puede prohibir lo que desean. Y no olvidemos que los niños también son personas. Ellos están muy interesados en las cuestiones sexuales y no necesitan menos caricias que los adultos.

Antiguamente, toda pornografía «adulta» y «para adultos» estaba prohibida; la gente no podía satisfacer sus pasiones, ¿y acaso no contribuyó eso a que estallaran las guerras mundiales? Una sociedad en la que la gente sufre la represión de sus instintos básicos es agresiva. Esto lo vemos, entre otras cosas, como ejemplo de algunas sociedades islámicas.

Más adelante, en Estados Unidos y en Europa tuvo lugar una «revolución sexual», y no por eso vino el fin del mundo; no ocurrió nada terrible, la gente sigue viviendo tranquilamente en condiciones de libertad sexual, y hasta los delitos con motivación sexual se han hecho menos frecuentes.

El mismo proceso se da en la Europa del Este y en Rusia. Y poco a poco se hace aceptable y normal para las masas. La mayoría ya no quiere volver a la situación anterior. Es cierto que los fanáticos religiosos en alianza con los comunistas estalinistas no dejan de enfurecerse por el «mancillamiento de las generaciones más jóvenes», por la «infección por parte del podrido Occidente», pero lo hacen porque necesitan esclavizar la conciencia humana, meterle a la gente en la cabeza una cierta religión o un cierto dogma político y gobernarla, desviándola del amor al prójimo...

Después vino el turno de la homosexualidad. Personalmente no entiendo el amor de hombre a hombre, pero estoy en contra de las prohibiciones en este sentido. Un amor «incorrecto» es mejor que un odio «correcto». Es preferible ser homosexual que criminal o terrorista. La criminalidad se origina por un déficit de amor. La libertad de los homosexuales hace progresar a la sociedad hacia una mayor libertad en cuestiones amorosas.

Algún día, probablemente, también se permitirá el erotismo «infantil» y «para niños». Los niños adquirirán los mismos derechos que las mujeres anteriormente. De hecho antes (y todavía hoy en los países islámicos) las mujeres no tenían derecho a desnudarse, a retratarse desnudas, a tener relaciones sexuales con nadie más que su «amo» o, en cualquier caso, su libertad a la hora de tener relaciones estaba limitada.

En los países islámicos y comunistas (por ejemplo China) la pornografía sigue estando prohibida, pero en los países occidentales se siguen prohibiendo igualmente las imágenes de niños desnudos, y se detiene y encarcela por ello a cientos de personas. Pero al final se entenderá que las represalias son un callejón sin salida.

En nuestra época, prohibir imágenes y relaciones personales sólo es posible bajo una dictadura totalitaria, sólo en condiciones de espionaje y denunciación totalitarios. Y los «defensores» indeseados de los niños no toman en consideración los deseos de los propios niños, que son personas de pleno derecho y de pleno valor.

Sólo hay que defender a alguien en caso de que consienta. No se debe «defender» a las personas en contra de su voluntad, ya que eso sería una forma de violencia. Así como las mujeres normalmente no son víctimas del acto sexual, sino sus partícipes e iniciadoras activas, lo mismo ocurre con algunos niños; como dijo el poeta: «el amor no tiene edad».

Cuando se trata de casos de pedofilia, en la mayoría de ocasiones el acto «delictivo» se ha realizado de acuerdo a un consentimiento y a un deseo mutuos y ha proporcionado placer a ambas partes. Por lo tanto, en tales casos hay que ser muy cauteloso y no romper almas humanas como un elefante en una tienda de porcelanas.

La «defensa» violenta de un niño frente a un «delincuente pedófilo» suele provocar un gran daño psicológico al niño, un daño incomparablemente mayor que el propio «delito». El niño pasa por un humillante interrogatorio acerca de las cuestiones más íntimas, se le sugiere que odie a su amigo y, como resultado, muchas veces toma asco a todo acto sexual, lo cual puede causarle problemas en su vida íntima al cabo de pocos años...

En épocas anteriores los jóvenes se casaban no por su voluntad, sino por voluntad de sus padres. Se creía que los jóvenes no tenían derecho a decidir por sí mismos sobre su destino ni a disponer de su cuerpo. Por lo tanto, debemos destacar que la evolución se encamina hacia la libertad, hacia el permiso para toda persona de hacer lo que le plazca, a condición de que ello no perjudique a los demás.

Muchas veces, cuando se trata de «pornografía infantil», autores/as exaltados describen casos verdaderamente terribles en los que se atormenta, tortura y asesina a niños para fotografiar o grabar todo eso. ¡Pero eso es harina de otro costal! ¡Eso es una fechoría, y ni siquiera merece la pena hablar de ello! Pero el acto sería exactamente igual de criminal si se realizara contra una mujer adulta. No hay necesidad de mezclar de manera tan hipócrita cosas distintas. Cuando se habla de «pedofilia», hay que tratar de manifestaciones amorosas, pues philia significa «amor».

Los niños no son objetos. Nadie, en ningún caso, debe atentar contra su libertad e «intocabilidad», pero por otro lado no se debe prohibir que el niño sea «tocable» cuando es él mismo el que lo desea. El niño es dueño de sí mismo. ¡No es una propiedad de los padres!

El Agni Yoga enseña a buscar la verdad allí donde hay persecuciones. ¿A quién se persigue con más severidad hoy en día? A los llamados «pedófilos». Extráigase de ello una conclusión lógica.

Se afirma que un hombre no debe tener relaciones de ningún tipo con una niña. Pero en realidad ambos se necesitan muy mucho el uno al otro. A la niña le atrae del hombre su fuerza y su virilidad; al hombre le atrae de la niña su debilidad y su feminidad. Por un lado hay pureza angelical e inocencia, y por otro experiencia y sabiduría. Una niña puede dar por el corazón de un hombre más todavía de lo que puede dar una mujer, y un hombre puede dar por la razón de una niña más de lo que puede dar un niño. Y, al conocer bien a un hombre, la niña será más adelante una buena esposa y una buena madre.

Igualmente se afirma que una mujer no debe tener relaciones de ningún tipo con un niño. Que a todo niño le atraen las mujeres es algo que todo hombre sabe por sí mismo desde su infancia. Pero no es muy sabido (las mujeres son demasiado modestas para confesarlo) que también a las mujeres les atraen los niños, y que desean acariciarles y ser acariciadas por ellos. Así, por analogía: a la mujer le atrae del niño su debilidad y su virilidad; al niño le atrae de la mujer su fuerza y su feminidad. Ambos se complementan perfectamente el uno al otro.

Si un niño tiene contacto íntimo con una mujer, si ésta le enseña a acariciar y a amar, seguramente no se convertirá en delincuente, bandido, asesino, extremista político o religioso. Porque en efecto es a todos estos males a lo que empuja a los jóvenes un déficit de amor y una reserva de energía psíquica que no usan. ¡Es mejor que esa energía erupcione en forma de amor que en forma de odio!

Los padres no son dueños de sus hijos. Sólo son cuidadores temporales. La tarea de los padres es ocuparse del desarrollo de nuevas personas de acuerdo con el programa que hay insertado en ellas. Y dicho programa, insertado en cada niño, incluye también un interés natural por las cuestiones sexuales. Por eso aquellos padres y adultos que «protegen» a los niños contra los conocimientos sexuales, en realidad perturban su programa, obstaculizan su desarrollo.

  • ¿Por qué decrece la población de Rusia y de algunos países de Europa?
  • ¿Qué es lo que impide a las mujeres rusas y europeas tener muchos hijos?

Obviamente, la culpa es del déficit amoroso. Si los jóvenes no se aman intensamente unos a otros, no desearán tener hijos en común. También es culpa de las razones económicas. Suele creerse que un bebé requiere muchos gastos, pero eso no es cierto. En realidad un bebé, durante los primeros meses, no necesita más que leche materna, la cual es gratis. El bebé no necesita ropa y en circunstancias adecuadas ni siquiera necesita pañales. Si es criado conforme a la naturaleza, requerirá muy pocos gastos económicos. Son las propias personas las que se inventan muchos de sus problemas.

Alertando del descenso poblacional en Rusia, hay quienes al mismo tiempo gritan indignados cuando las chicas menores de edad se quedan embarazadas.

  • (Hace poco, en Járkov, una niña de once años dio sensacionalmente a luz a un niño completamente sano).

Muchas veces se les obliga a abortar. ¿Dónde está la lógica? Esas niñas son heroínas que cumplen con un mandamiento divino: «multiplicaos». Y a menudo tales niñas llegan a ser mejores madres que sus compañeras mayores. ¡Dejad que las niñas tengan más libertad, y llenarán Rusia de hermosos y sanos bebés!

Se equivocan quienes creen que una persona de once años no puede amar. No sólo puede, sino que muchas veces su amor es incluso más intenso y más puro que el amor de los adultos. De hecho, las almas de los adultos están muchas veces tan corrompidas que no pueden amar abnegadamente y con el corazón. A menudo son ya demasiado cínicas, y no ven en las caricias algo sagrado, sino un simple placer físico.

A medida que evolucionen, las personas se irán acercando a un estado de santidad, a un estado angelical, y conocer el Amor les servirá de ayuda. Ése es el camino directo al paraíso terrenal; y no está lejos, el único obstáculo para que se haga realidad son nuestros duros corazones.